jueves, 24 de marzo de 2011

...

Hoy me siento suspensiva.
Voy a dejarme llevar por esta sensación, así que pienso meterme en la marea de las horas que me quedan, a ver dónde me llevan, a ver dónde termino.

martes, 22 de marzo de 2011

TANTA PRISA



Hoy al subir al metro como todas las mañanas, una chica joven se desplomó como un peso muerto. Se había desmayado. Menos mal que fue al detenerse el tren y abrirse las puertas, con lo que unos cuantos pasajeros pudimos salir rápidamente a avisar al conductor de que no reanudase la marcha.
Gente alrededor de la chica la auxilió como pudo y esperamos hasta que fue posible avisar a los servicios médicos.
No tardaron más de diez minutos en llegar y comenzar las tareas de reanimación, pero aún así hubo usuarios de este transporte público que manifestaron de manera reiterada sus quejas de por qué no se sacaba a la chica de allí y la dejaban en el andén hasta que llegara la camilla, así ellos podrían emprender la marcha hacia sus destinos. No entendían el motivo, con lo fácil que es mover a una persona y dejarla tumbada en el suelo.
Expresiones como inaudito, increíble y así va el país pude escuchar.

Inaudito, increíble y así va el país me parece a mí que haya gente con tanta prisa que hasta le moleste que una persona tenga la desvergüenza y la falta de consideración de desmayarse dentro de un vagón y no en el andén.

jueves, 17 de marzo de 2011

ADIVINA, ADIVINANZA

¿A dónde me voy?

USUFRUCTO

A todos aquellos que no dejan de repetirme que estoy perdiendo el tiempo, ahí va mi réplica:

yo no pierdo el tiempo, lo empleo.

martes, 15 de marzo de 2011

UN TOQUE DE DISTINCIÓN

Cuando hasta lo que más te apetece ha dejado de apetecerte, es que te ha embargado la inapetencia, que no es otra cosa que la hermana elegante del aburrimiento más mundano.

lunes, 14 de marzo de 2011

LO CIERTO

Nos plegamos a la vida de los otros por voluntad propia para luego hacerles sentir que están en deuda.


No lo he dicho yo. Lo ha dicho Elvira. Lindo, para más señas.

miércoles, 9 de marzo de 2011

COSAS QUE SÉ DE TI


Que siempre sonríes.
Que siempre me entiendes.
Que siempre piensas en las cosas antes incluso de que lo haga yo.
Que te ríes incluso cuando duermes.
Que hablas en sueños y siempre quiero recordar lo que has dicho, aunque a veces me resulte imposible.
Que lloras casi con todas las películas. Al menos las que has visto conmigo.
Que te gusta todo lo que cocino.
Que siempre piensas bien de la gente a pesar de que yo intente convencerte de lo contrario.
Que no te gusta la cerveza.
Que te encanta la tortilla de patatas poco hecha.
Que disfrutas haciendo puzles.
Que tienes ideas geniales y las que no lo son tanto a mí me lo parecen igual.
Que en el fondo estamos de acuerdo, aunque yo diga que no y tú digas que lo comprendes.

Y que si yo fuera Joe Cocker te cantaría:
" you are so beautiful to me"

martes, 8 de marzo de 2011

CABEZA HUECA

Hay días en los que como hoy, no sé qué decir.
No se me ocurre nada.
La falta de ocurrencia se viene sucediendo desde hace ya unos días.
Tal vez sea un fallo de conexión de mis sinapsis o algo parecido, pero me estrujo el cerebro y no gotea nada de nada.

Voy a intentar tranquilizarme y no me voy a preocupar, imagino que mi mente estará haciendo espacio para nueva inspiración.
Eso espero.

Si no es así, os abandono.
Será entonces que en lugar de la inspiración, me ha visitado la expiración...

miércoles, 2 de marzo de 2011

YO CONFIESO

Se dice que hay que dejar el pasado atrás.
Yo siempre lo hago, lo dejo atrás, pero el pasado también tiene pies y el pasado anda hacia adelante.
Camina por su sendero, igual que tú por el tuyo.
A veces, en algún cruce de caminos insospechado, el pasado te pilla por la espalda, desprevenida y giras la cabeza y ahí está él, sonriéndote. Y tú te preguntas: ¿pero no te dejé atrás? ¿Qué diantres haces tú aquí?.
El pasado tiene vida propia y le importa tres cominos que tú te hayas olvidado de él. Siempre, siempre, siempre, nos encontramos con nuestro pasado convertido en un presente tan diferente al nuestro que cuando se vuelve a ir, nos deja un sabor amargo.
Al menos a mí.
Confieso que no soy indiferente.