lunes, 5 de julio de 2010

INJUSTICIA DIVINA

Hoy me ha quedado claro que hay una ley inversamente proporcional que grava la eficiencia.
A mayor eficiencia, menor recompensa.
Viva la ineptitud.
Porque, por si no lo sabéis, los tontos triunfan.
Siempre consiguen a alguien que les haga el trabajo.
A partir de hoy, para tonta: yo.

2 comentarios:

  1. ¡Si, sí, pero qué peligrosos son esos tontos tan listos!

    ResponderEliminar
  2. Eso quiero ser yo precisamente: una mujer peligrosa.

    ResponderEliminar