viernes, 30 de septiembre de 2011

I WILL


Porque cuando los trenes pasan una y dos veces y se te escapan, a la tercera ya estás preparada para saltar y agarrarte con uñas y dientes y no hay revisor que te apee, ni océano que te separe, ni concierto que se te resista.

Y muchas veces los trenes pasan hasta tres veces.

Así es la historia.

8 comentarios:

  1. Los trenes dejan de pasar solo cuando te rindes.

    Y cuando has perdido un par y tienes capacidad de aprender, los siguientes los aprovechas todos.

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  2. Ya te digo, dar el salto al tren cuesta, pero es un crimen que nos pese tanto el culo que no seamos capaces de auparnos.
    El culo está para moverlo y los trenes para cogerlos.

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  3. Requiere de una fuerza natural, sí.
    He dejado pasar algunos, tal vez por no confiar demasiado en mí misma, pero como dice Guille, una vez que vas aprendiendo son menos los trenes que dejas pasar de largo, está bueno!

    Beso Helen!!!

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  4. Siempre los trenes vuelven a pasar. No hay que dejarse llevar por la ansiedad y subirse a cualquier colectivo.

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  5. Axis, a veces no pasa nada porque un tren pase de largo.
    Como bien dice Malena, no todos los colectivos son adecuados para subirse a ellos.
    Y sí, telasdecolores, ultimamente estoy aprendiendo mucho sobre trenes, vías férreas, catenarias y demás.
    Chicacorriente, eres un as. Has resuelto el acertijo. Aunque juegas con ventaja.
    Besos a las cuatro.
    Ah, Emma, sí que subí al final.
    Muaks.

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